
Cuenta la leyenda que cada 24 de agosto, Lucifer anda suelto por las calles, desde las 11 de la noche.
¿Habías escuchado que el 24 de agosto el Diablo anda suelto? Esta leyenda se origina porque es el día de San Bartolo o San Bartolomé, fecha en la que los creyentes recomiendan no salir de casa o no realizar actividades peligrosas.
También se recomienda ubicar las señales de la llegada de Lucifer, por ejemplo; lluvia intensa, fuertes vientos y víboras caminando paradas. Además, se dice que su apariencia es de un hombre amable, que se dispone a conquistar mujeres.
Las generaciones pasadas narran que en este día no se debe jugar con cerillos porque se corre el riesgo de quemar el lugar, haciendo alusión a que Lucifer es quien sopla el cerillo. Tampoco se debe jugar con cuchillos, rifles, pistolas, machetes, y mucho menos se debe entrar al mar, para evitar tragedias.
Además se dice que las personas no deben ir al campo, porque las víboras caminan paradas y suceden cosas inexplicables.
Pero lo más alarmante para los que creen en esto, es la versión que narra que si entras a una cueva en dicho día, quedas atrapado en el tiempo muchos años, hasta salir con aspecto envejecido.
